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Selección de voces


 

La voz es el único instrumento musical connatural al hombre. Su clasificación ha sido, es, y será siempre materia de encendidas discusiones. No existen dos teóricos que están de acuerdo ni siquiera en lo que podría llamarse su extensión normal. En realidad, las diferentes ordenaciones varían de una escuela a otra, y en la mayoría de las ocasiones se tiene más en cuenta el carácter del personaje que se va a cantar que la extensión vocal del cantante.

En la Francia, por ejemplo, esta es la regla inconmovible. Además, no hay que olvidar que casi ningún compositor ha calificado las voces en sus partituras, limitándose únicamente a señalar su esencia: soprano, tenor, contralto, etc. Sólo hay una clasificación válida e indiscutible: la que divide a las voces según su género en dos grandes grupos: femeninas y masculinas. Partiendo de un criterio tan sencillo, intentaremos ordenarlas.

Voces Femeninas

Soprano: es la voz más aguda y suele dividirse en los siguientes tipos:

Ligera: si bien el volumen no tiene tanta importancia como en otros tipos de soprano, su extensión es la más amplia, voz idónea para realizar todo tipo de virtuosismos vocales, como son los ornamentos y adornos diversos.

Doubrette: muy parecida a la anterior, aunque su timbre y tesitura suelen ser más graves.

Lírico–ligera; voz intermedia capacitada para acometer gran parte de los papeles de sopranos ligeras y líricas.

Lírica: más expresiva y con mayor volumen que las ligeras, no tiene, sin embargo, agudos tan firmes.

Lírico–spinto: supera en potencia y expresión a la lírica.

Dramática: posee unos graves más ricos que la lírico–spinto y el timbre es también más poderoso; cuando puede cantar ornamentos, se le suele llamar soprano dramática con agilidades.

Falcon: voz intermedia entre soprano dramática y mezzosoprano, casi equivalente a la mezzo ligera.

Mezzosoprano: de timbre rotundo y bastante más grave que el de la soprano, puede acometer agilidades muy complicadas. Suele dividirse en dos grupos:

Mezzo ligera: casi equivalente a la soprano dramática con agilidades y a la soprano falcon, debe estar capacitada para resolver agilidades auténticamente virtuosistas.

Mezzo dramática: casi equiparable a la soprano dramática, aunque sus graves son mucho más ricos y potentes.

Contralto: es la voz femenina más grave, de singular rareza, supera a la mezzo dramática en la potencia de sus graves. A veces puede hacer agilidades. En Alemania, país donde más se ha subdividido y estudiado la clasificación de la voz, se suele distinguir la contralto cómica, con capacidad para cantar ornamentos (conocida en otra época en Italia como contralto buffa) de la dramática.


Voces Masculinas

Tenor: es la voz masculina más aguda. Se puede dividir en:

Ligero: voz muy ágil capacitada para una perfecta vocalización y para entonar agilidades.

Cómico: equiparable al anterior. En Francia también se le conoce como tenor trial.

Lírico: de mayor potencia y firmeza en la proyección de la voz que los tipos anteriores.

Lírico–spinto: de mayor potencia y expresión que el tenor lírico. Cuenta con el repertorio más amplio de esta cuerda.

Dramático: de gran potencia en la octava central y en los graves, pobre en los agudos.

Barítono: voz más grave y aterciopelada que la de los tenores, casi nunca cuenta con agilidades

ligero o cantante: voz atenorada en los agudos; graves no muy potentes

Buffo: muy parecido al anterior.
Bajo Verdi; característico en las óperas maduras de Verdi. Debe poseer agudos brillantes y graves aterciopelados.

Barítono–Bajo: voz de color oscuro que, sin embargo, puede emitir agudos brillantes. En Alemania, además, se considera como un tipo aparte el llamado bassbariton.

Bajo: es la voz masculina más grave. En determinados papeles cómicos tiene que acometer agilidades más bien difíciles.

Cantante: además de poseer un timbre relativamente ligero, debe resolver agilidades.

Helden: equivalente al barítono bajo.

Profundo: octava grave muy rica, agudos firmes.

Caractére y Hoher. Tipos de voces que no se usan fuera de los repertorios francés y alemán. El primero está cercano al cantante y el segundo es un profundo corto.


Selección de voces y sus clasificaciones:

1.- Introducción

La voz no es igual para todas las personas, así pues no puede participar con sus mismas cualidades. La voz es una de las expresiones humanas en donde más se pone de manifiesto las características del individuo, englobándose en ellas tanto las constitucionales, anatómicas como anímicas.

Es en el canto, donde las características de la voz, como son el timbre, tono e intensidad se ponen de manifiesto y determinan las diferencias de cualidad, que esperamos hallar en la voz cantada.

Debemos entender, que una voz no puede servir para interpretar toda la música existente, toda voz tiene y debe ser conocedora de sus limitaciones.

La clasificación de la voz, sirve para que se obtenga de un modo óptimo sus posibilidades en la interpretación, evitando el esfuerzo muscular impropio, que terminaría dañando la laringe

2.- Carácter agudo y grave de la voz. Su importancia

una voz con un carácter grave tiene una gran sonoridad y si el cantante quiere encuadrarla como aguda o así se le ha clasificado, aumentan las posibilidades de producir lesiones en las cuerdas vocales citando como ejemplos: nódulos, pequeños edemas, zonas de induración y otras lesiones dentro de este tipo de patología laríngea, que lesiona las cuerdas vocales Si contrariamente la voz es aguda y es clasificada o encasillada como grave, los efectos vocales deseados de una voz aguda, como son los sonidos redondeados o filiados, son imposibles de conseguir, y además existe la posibilidad de lesionar también el órgano laríngeo. Una frase conocida del Dr. G. Canuyt, nos dice que en el canto las voces enfermas y fatigadas, son las voces mal clasificadas.

3.- Recuerdo histórico

En el siglo primero ya se clasificó la voz, pero su clasificación se basaba por la calidad (dulce, áspera, sonora, clara etc.) y por la cantidad (grande, mediana y pequeña), según escritos de Quintanillo (orador romano).

Fue en el renacimiento con el inicio del canto coral, cuando se inicia una clasificación, tal como la entendemos actualmente, correspondiendo a tenor y bajo en el hombre y a un contralto y contratenor en la mujer.

Pero fue a mediados del siglo XVIII, cuando se inicia de un modo más serio, las diversas clasificaciones, así pues, se escribe música para bajos, barítonos y tenores, respecto a las tesituras masculinas; y contraltos, mezzos y sopranos, para las tesituras femeninas. La escuela francesa en el siglo XIX nos describe la siguiente clasificación: para las voces de hombre, voz grave (contrabajo), voz media (barítono), y voz aguda (tenor). Para las voces de mujer, voz grave (contralto), voz media (mezzosoprano), y voz aguda (soprano).
La escuela italiana, efectúa unas diferencias que se centran en tenores graves, agudos y ligeros; y respecto a los bajos en, bajos cantantes y profundos; y en cuanto a las sopranos en sopranos dramáticas, líricas y ligeras. Estas subclasificaciones, se pueden extender a los otros tipos de voces. Esta escuela, inicia la clasificación sobre el timbre y el denominado color de la voz.

Dentro de este apartado histórico, señalamos la divergencia existente sobre el punto de vista de los diversos autores, ya que respecto a los límites de cada voz, confluyen muchos aspectos de difícil encasillamiento.

4.- Clasificaciones

Se divide la clasificación de la voz dentro de un punto de vista didáctico en:

• 4A: Clasificación Sexual
• 4B: Clasificación por tesitura
• 4C: Clasificación por timbre

4A - Clasificación sexual

no es importante dicha clasificación, por obvia y posiblemente por simplista, de todos modos a grandes rasgos comentamos que la voz de mujer se halla condicionada por las características anátomo-fisiológicas propias y que la laringe de la mujer, presenta unas medidas que oscilan entre 3,6 cm. de altura, 4.3cm. de anchura y un diámetro anteroposterior de unos 2.6 cm. Y la longitud de las cuerdas vocales se sitúa entre los 1.5 y 2 cm.
La mujer canta una octava más aguda que el hombre.
Respecto al hombre, observamos una laringe de mayor tamaño, situándose esta entre los siguientes parámetros; una altura de unos 4.9 cm. Y otros tantos de anchura y un diámetro antero-posterior de unos 3.4 cm. Las cuerdas vocales acusan una longitud de unos 2 hasta 2.5 cm.

El hombre canta a una octava de diferencia por debajo de la mujer.
Otro capítulo a mencionar dentro de esta clasificación, son las voces infantiles, que se corresponden a laringes de pequeñas dimensiones, y la voz infantil, se puede considerar, como voz de tránsito hasta que sobreviene la muda vocal.
Otras voces a tener en cuenta, pero que solo las describimos como clasificación teórica, son las voces a tener en cuenta, pero que solo las describimos como clasificación teórica, son las voces eunucoides o voz de castrado. Se obtienen por la falta del desarrollo de los caracteres secundarios sexuales, ya que se han extirpado las glándulas sexuales antes de la pubertad. La laringe se queda con un tamaño reducido.

4B-Clasificación por tesitura

Es una clasificación importante, no la única pero si interesante y que debe conocerse. Se define, como aquella, que clasifica la voz por su amplitud tonal. Es en la amplitud tonal adecuada, en la que el cantante se mueve a su comodidad sin apurar las notas extremas. Esta amplitud tonal, se sitúa entre dos octavas y evidentemente hay bastantes excepciones.
Son pues, el conjunto de notas que puede emitir una determinada persona. Un sentido correcto de interpretar la tesitura, es el que sitúa el conjunto de sonidos, en los que la voz se adapta mejor, es pues, la parte de la gamma vocal, en que el cantante se siente cómodo, sin ningún tipo de fatiga.

Tipos de voz según tesitura:

Importante: Se expone dicha clasificación como esquema orientativo, siendo susceptible de variación según voces.

Tipos de voz Mujer Hombre
Voces agudas Soprano Tenor
Voces medias Mezzo soprano Barítono
Voces graves Contralto Bajo
Voces intermedias Son voces que poseen propiedades de uno u otro grupo

Teniendo en cuenta la tesitura se pueden situar, las voces de mujer entre:

Mujer
Soprano Do3, hasta Do5
Soprano ligera Desde el Do3 hasta el Fa5
Mezzo-soprano lírica Desde el La2 hasta el La4
Contralto Desde el Sol2 hasta el Sol4

Siguiendo con esta clasificación se sitúan las voces de hombre entre:

Hombre
Tenor Desde el Do2 hasta el Do4 (se valora el tenor lírico, spinto y el dramático
Barítono Desde el Sol1 hasta el La3 (el lírico, puede llegar a Si, 3
Bajo Desde Mi1 hasta el Mi3

Debemos señalar, como ya hemos expuesto anteriormente, que entre la voz de hombre y de mujer, una misma nota en el pentagrama, supone una diferencia de octava. En clave de sol, un La del segundo espacio, (La, 2) para un tenor, es un La del tercer espacio. (La,3) para una voz de mujer.
Puede también señalarse que la frecuencia de cada nota se mide en hertz, pero puede presentar variaciones, según el tipo de instrumento en que se emita, o bien según el punto geográfico, (cambios de altitud, presión atmosférica etc.) El La,3 del diapasón es la base de la afinación instrumental y se ha fijado en 440 ciclos por segundo.

4C. Clasificación por timbre

El timbre se puede definir, como la cualidad que nos permite diferenciar dos sonidos, que acusen una sima intensidad y frecuencia. Los sonidos no son puros, es decir, no tienen un movimiento armónico simple (sería el diapasón). Los sonidos provienen de movimientos vibratorios complejos.

Se denomina armónico, cada sonido puro, correspondiendo el primer armónico, al sonido más grave del período. El timbre esta formado pues, por muchos armónicos, y depende del cuerpo sonoro que forma el sonido, el número de armónicos que tiene este sonido. En el caso de la voz humana, el timbre, en parte depende, del tipo de cuerdas vocales del individuo, de su modo de vibración, y de las cajas de resonancia (seños paranasales, cavidades supralaríngeas, cavidad orofaríngea).

Desde 1956, Husson, ha distinguido (por estudios fisiológicos realizados en Paris. Universidad de la Sorbona), dos timbres en cada voz humana. Timbre vocálico y timbre extravocálico.

El timbre vocálico se corresponde a circunstancias fisiológicas condicionables, incluyendo aquí todas las técnicas de aprendizaje; y el timbre extra vocálico depende en exclusividad de la constitucionalidad laríngea, y es el que caracteriza la voz de cada individuo.

En el canto o arte lírico las cualidades del timbre son las siguientes:


1.- color
2.- volumen
3.- espesor
4.- mordiente
5.- vibrato

1.- Color

Básicamente, es la técnica empleada o bien es la conducta vocal, la que determina el color del canto, siendo este claro u oscuro. Dentro del color, tenemos la eufonía, siendo esta, el matiz que el cantante emplea en la emisión vocálica, así pues, un cantante puede presentar una eufonía clara u oscura.

El color se puede analizar, si se estudia mediante los analizadores del espectro sonoro vocálico. En este estudio las coordenadas son la intensidad y la frecuencia, y según se desplazca al gráfica, obtenemos diversos timbres.

2.- Volumen

Se encasillan las voces en pequeñas o en voluminosas. Las primeras no son válidas para grandes interpretaciones o salas de concierto. Quizá este punto tiene su importancia en la sensación de acercamiento o lejanía que se quiere ofrecer o transmitir a lo largo de una interpretación.

El volumen de la voz, depende casi exclusivamente de la presión del flujo aéreo ascendente, que incide en la subglotis de la laringe del cantante.

3.- Espesor

El origen del espesor de la voz, lo situamos en las características de las cavidades de resonancia y principalmente en la cavidad orofaríngea. Son las sensaciones de inflados, a mayor abertura de la cavidad orofaríngea, mayor es el espesor de una voz.

4.- Mordiente

Se sitúa el mordiente según el grado de elasticidad y tonicidad de la musculatura laríngea. El mordiente es también el grado de brillantez de la voz. Una buena tonicidad implica que en la emisión del canto, el cierre de las cuerdas vocales o del espacio glótico, se presenta firme. De todos modos la afectividad y otros factores durante el canto, condicionan el grado de brillantez o mordiente de la interpretación.

5.- Vibrato

El vibrato es cuando el cantante apoya su voz, es decir, existe una modulación de frecuencia más baja, con su intensidad y frecuencia, que se superpone a la del cante. No debe confundirse el vibrado con el “trémolo”, que sería una cierta inestabilidad vocal. De modo esquemático, según el timbre podemos observar voces claras; pequeñas o voluminosas (grandes), débiles (delgadas) o espesas (gruesas); descimbradas (lisas) o timbradas (brillantes); y con mayor o menor vibrado.

La clasificación por timbre afecta directamente al estilo de la voz, y a las posibilidades expresivas del cantante, además debe escucharse el gusto del público.

Para finalizar, el timbre es sutil e indefinible, siendo el responsable que dos voces conserven su individualidad y sean inconfundibles, es en definitiva, la personalidad de cada voz.


- Conocimiento sobre anatomía y fisiología del aparato fonador
- Higiene vocal para la conservación de la voz


Intervención rehabilitadora


Debe ser practicada por un fonoaudiólogo experto en los desórdenes de la voz y más específicamente en los desórdenes de la voz cantada o disodeas.

El tratamiento se desarrolla con la aplicación de técnicas y metodologías terapéuticas acordes a las necesidades de cada caso en particular. Es imprescindible para su abordaje, el contar con un diagnóstico preciso del médico laringólogo, el cual se complementará con el diagnóstico fonoaudiológico de la voz, orientándose de esta manera una reeducación segura y eficaz, en donde son esenciales los controles periódicos con el médico y el seguimiento estricto de la recuperación dentro de la terapia vocal.

Una vez lograda a recuperación máxima de la voz, el cantante podrá reiniciar o complementar su trabajo vocal con el maestro de canto si este fuere el caso.

En patologías que impliquen una fonocirugía (sulcus vocalis, quistes, sinequias), debe realizarse además de un examen otorrinolaringológico completo, un examen fonoaudiológico de la voz tanto hablada como cantada, prequirúrgico y post quirúrqico . Según Bouchager y Cornut, toda intervención de microcirugía tanto en cantantes como en pacientes con problemas de voz, debe tratarse con un tratamiento de reeducación vocal tanto prequirúrgico como postquirúrgico, para asegurar de esta manera un mejor resultado funcional.

A manera de conclusión se puede decir, que el fonoaudiólogo especializado en los desórdenes de la voz y en particular de la voz cantada, tiene un amplio campo de trabajo tanto en la prevención como en la intervención directa de estos desórdenes, sin olvidar la importancia del trabajo interdisciplinario con el médico laringólogo y con el maestro de canto; en donde el seguimiento puntual y la concientización del cantante son elementos esenciales para garantizar el máximo desarrollo, recuperación y conservación de la voz.

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